miércoles, 15 de mayo de 2019

​​​​​​​Alimentación sana y balanceada para una buena salud


La nutrición adecuada se refiere a la ingesta de alimentos en relación con las necesidades dietéticas del organismo. 

Una dieta inadecuada e inactividad física son factores de riesgo para desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles, en tanto una mala nutrición puede disminuir la inmunidad, aumentar el riesgo de padecer enfermedades, afectar el desarrollo físico y mental y, por lo tanto, reducir la productividad.
La nutrición adecuada se refiere a la ingesta de alimentos en relación con las necesidades dietéticas del organismo; una buena nutrición consistente en una dieta suficiente y equilibrada acompañada de ejercicio físico regular, es un elemento fundamental para una buena salud.

Para lograr una alimentación sana y balanceada, los especialistas del sector salud recomienda incluir en la dieta todos los grupos de alimentos leche y sus derivados, carnes, huevo y pescado, leguminosas, frutas y verduras, cereales así como también grasas y aceite.Asimismo, sugieren aumentar el consumo de fibra que proviene de frutas o verduras y cereales integrales; lograr un equilibrio calórico, es decir, gastar --a través de la actividad física-- la misma cantidad de energía que se consume a través de los alimentos; reducir la ingesta de grasas saturadas que proviene de la manteca o grasas sólidas y sustituirla por grasas insaturadas como el aceite de oliva, cártamo o soya así como de azúcares y bebidas azucaradas y optar por el uso de sustitutos de azúcar.Otro punto importante es disminuir el consumo de sodio, es decir, sal de mesa; consumir mínimo 3 comidas al día y considerar 2 colaciones e ingerir por lo menos 2 litros de agua simple potable diariamente.




Consejos para una alimentación correcta:

 Ningún alimento contiene todas las sustancias nutritivas que tu cuerpo necesita, por lo que debes incluir diariamente alimentos de los tres grupos y variarlos.
  •  Consume tres comidas completas y dos colaciones saludables al día, en horarios regulares, con la cantidad de alimentos de acuerdo a tu actividad física.
  •  Desayuna o come antes de acudir a la escuela.
  •  Consume alimentos frescos, NO industrializados.
  •  Incluye diario en las comidas principales y refrigerios las verduras y frutas frescas de temporada, dando variedad y color.
  •  Elige cereales de grano entero y sus derivados integrales.
  •  Consume cantidades moderadas de alimentos de origen animal, da preferencia a pescado, aves como pavo y pollo sin piel y carne magra, asadas, horneadas, cocidas, así como leche semidescremada o descremada por su menor contenido de grasa saturada.
  •  Prefiere quesos bajos en grasa como el tipo panela, requesón o cottage.
  • Evita el abuso de alimentos como: hamburguesas, pizza, hot-dogs, frituras, tortas gigantes, donas, churros, pan dulce, pasteles, mantequilla, margarina, crema, mayonesa, tocino, postres, golosinas refrescos, jugos industrializados, entre otros. Por su elevado contenido en grasas, azúcares y kilocalorías.
  • Limita el consumo de grasas y azucares.
  •  Evita el consumo excesivo de sal, utiliza condimentos y especias para darle sabor a tus alimentos Bebe de 6 a 8 vasos de agua simple potable al día Prepara tus alimentos y bebidas con higiene, lava tus manos antes de cada comida y evita comer alimentos en lugares con poca higiene o expuestos al aire libre.
  • Ejemplos de actividad física:
  • Ligera. No tiene el hábito de practicar ningún ejercicio, la mayor parte del tiempo se encuentra sentado(a) o de pie como: estudiar o trabajar sentado, pasar muchas horas frente al televisor o computadora, pintar, conducir un automóvil, cocer, planchar, cocinar, tocar instrumento, manualidades y jugar juegos de mesa.
  •  Moderada. Pasar poco tiempo sentados, combinar actividades de trabajo o labores domésticas con ejercicio físico, jardinería, andar en bicicleta.
  • Intensa. Actividades de construcción, caminar con carga, ejercicio físico intenso, por más de una hora diaria.

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